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FERNANDO MOROTE-LA ERÓTICA HISTORIA DE MAMERTO GONZÁLEZ

Está bien, les contaré. ¿Cuál es mi nombre? Mamerto González. En realidad mi verdadero nombre es otro, pero desde chico mi madre y el resto de mi familia decidieron llamarme Mamerto González porque ese nombre hacía –y hace hasta ahora- más juego con mi cara. ¿Creen que esto es una broma para mí? No, no lo es. Que conste, entonces, que el relato de esta breve historia es una necesidad más que un deseo.

Se trata de mi romance con Priscila, una linda chica de ojos verdes, inmensos como el prado. La conocí en una noche de juerga en la playa. Nos presentó un amigo común, quien había concertado una cita a ciegas entre un grupo de sus amigas, entre las que se encontraba Priscila, y un grupo de sus amigos, entre los que me encontraba yo. De acuerdo a lo planeado, Priscila debía ser esa noche la pareja del gordo Marcos. Nos convenía ponerle siempre de pareja las chicas más bonitas al gordo Marcos, así podíamos asegurarnos de que él pagara todas las cuentas en los restaurantes, licorerías y discotecas; no por gusto su papá era dueño de una cadena de pollos a la brasa que tenía locales en todo Lima… 

(Este es uno de los relatos que forman parte de LOS QUEHACERES DE UN ZÁNGANO y lo podéis leer completo aquí)
http://periodicoirreverentes.org/2015/07/23/los-quehaceres-de-un-zangano-la-erotica-historia-de-mamerto-gonzalez/

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